El Padre Nuestro

Photobucket

Oraciones Diarias de Protección

Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket

ORACIONES DIARIAS A MARÍA SANTÍSIMA

Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket


lunes, 14 de mayo de 2012

Fwd: [Unosmomentos] Lecturas del 14-5-12 (Lunes de la Sexta Semana de Pascua)



aestrinidad
Enviado desde mi iPad

Inicio del mensaje reenviado:

De: "Unos Momentos" <nbadano@intermer.com.ar>
Fecha: 14 de mayo de 2012 01:58:39 GMT+02:00
Para: <Unosmomentos@yahoogroups.com>
Asunto: [Unosmomentos] Lecturas del 14-5-12 (Lunes de la Sexta Semana de Pascua)
Responder a: Unosmomentos-owner@yahoogroups.com

 

 
 
 
 
Unos Momentos con Jesús y María
 

Lecturas del 14-5-12 (Lunes de la Sexta Semana de Pascua)

 
SANTORAL: San Matías, apóstol
 
 
Lectura de los Hechos de los apóstoles 1, 15-17. 20-26
 
 Uno de esos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos -los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas- y dijo:
 «Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, habla de Judas, que fue el jefe de los que apresaron a Jesús. El era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. En el libro de los Salmos está escrito: Que su casa quede desierta y nadie la habite. Y más adelante: Que otro ocupe su cargo.
 Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, desde el bautismo de Juan hasta el día de la ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección.»
 Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías. Y oraron así: «Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía.»
 Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.
 
Palabra de Dios.
 

SALMO Sal 112, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8 (R.: cf. 8)
 
R. El Señor lo hizo sentar entre los nobles de su pueblo.
 
 Alaben, servidores del Señor,
 alaben el nombre del Señor.
 Bendito sea el nombre del Señor,
 desde ahora y para siempre
R.
 
 Desde la salida del sol hasta su ocaso,
 sea alabado el nombre del Señor.
 El Señor está sobre todas las naciones,
 su gloria se eleva sobre el cielo.
  R.
 
 ¿Quién es como el Señor, nuestro Dios,
 que tiene su morada en las alturas,
 y se inclina para contemplar
 el cielo y la tierra?
  R.
 
 El levanta del polvo al desvalido,
 alza al pobre de su miseria,
 para hacerlo sentar entre los nobles,
 entre los nobles de su pueblo
R.
 
 
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 9-17
 
 Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
 Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.
 Este es mi mandamiento: Amense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre.
 No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá.
 Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.
 
Palabra del Señor.
 

 
 
 
Reflexión   
 
 
 
En el evangelio de hoy, Jesús dice:
 
Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto
 
Jesús había hablado previamente a sus discípulos de su partida, y ellos estaban tristes.
Jesús ahora los invita a estar alegres, a vivir la alegría cristiana. Jesús con su Ascensión al Padre, nos da el fundamento de nuestra alegría. Porque Jesús va al Padre para esperar allí a sus discípulos y unirse a ellos para siempre.
 
Este es el fundamento de nuestra alegría .
 
Nada ni nadie, puede arrebatar al cristiano la causa de la alegría de su vida, pues su alegría no se fundamenta en nada terreno, sino en la seguridad de la felicidad eterna. De que su destino está en el Reino de Dios, y esto nadie se lo puede arrebatar
 
San Pablo nos dice:
ESTÉN SIEMPRE ALEGRES EN EL SEÑOR, LES REPITO, ESTÉN ALEGRES.
 
La alegría es uno de los frutos de la presencia del Espíritu Santo en el cristiano.
 
A qué llamamos fruto del Espíritu Santo?
Los frutos son como la cosecha, el efecto total, el resultado final de la Presencia del Espíritu Santo en el alma.
 
El Espíritu Santo, se manifiesta así, en las actitudes y en las actividades de cada uno de nosotros, poniéndoles a ellas su sello.
 
Estamos cerca de Pentecostés. Ese domingo, celebramos, la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos junto a María en el cenáculo. Nosotros también debemos implorar al Espíritu Santo que venga a nosotros, que cada uno de nosotros pueda tener su propio Pentecostés.
 
Dice la escritura que la mañana de Pentecostés, todos los apóstoles estaban alegres, tan alegres, que algunos curiosos los tomaron por borrachos.
 
Cuando el Espíritu viene, trae consigo la alegría, o mejor dicho, El mismo es la alegría.
 
Y al darse, comunica esa alegría de su ser, a quienes se abren a su venida y a sus dones.
 
En nosotros,   ¿cómo está la alegría?
 
¿Cuándo nos hemos reído con ganas por última vez?
 
No nos referimos a esa risa de compromiso, estruendosa quizás, pero vacía, sino a esa risa sincera, sana, espontánea, que nos  brota de dentro. Que nace de sabernos Hijos de Dios y Herederos de la Vida Eterna.
 
No es que tengamos que reír siempre, pero sí hay que manifestar siempre el fruto del Espíritu que es la alegría. El Cristiano es esencialmente una persona optimista que ve el lado positivo en los aconteceres diarios
 
Santo Tomás de Aquino nos dice: El andar con cara larga no redunda en honra a Dios, a quien profesamos servir y nos gloriamos de amar.
 
Porqué no nos preguntamos:
 
¿Qué rostros ven los demás en nosotros?
 
NO ENTRISTEZCAN AL ESPÍRITU SANTO, dice San Pablo en su carta a los cristianos de Efeso.
 
Es muy posible que el Espíritu no se encuentre muy a gusto tras rostros serios y expresiones amargadas.
 
Si llevamos a Dios dentro, debería notársenos en la cara.
 
No se trata de forzar una sonrisa, de fingir alegría.
 
Hay que devolverle al mundo la capacidad de alegrarse por dentro y por fuera. Y esa es la labor del Espíritu en nuestras almas.
Tenemos que convertirnos en apóstoles de la alegría.
 
Con la ayuda del Espíritu Santo debemos crear y cultivar en nuestros hogares y familias un
ambiente de alegría.
 
Tagore escribió:
 
Yo dormía y soñaba que la vida era alegría
Desperté y vi que la vida era servicio
Serví y vi que el servicio era alegría.
 
Busquemos la verdadera alegría, dándonos a los demás
 
En esta luz del nuevo día
que me concedes, oh Señor,
dame mi parte de alegría
y haz que consiga ser mejor.
 
Dichoso yo, si al fin del día
un odio menos llevo en mí,
si una luz más mis pasos guía
y si un error más yo extinguí.
 
Que cada tumbo en el sendero
me vaya haciendo conocer
cada pedrusco traicionero
que mi ojo ruin no supo ver.
 
Que ame a los seres este día,
que a todo a trance ame la luz,
que ame mi gozo y mi agonía,
que ame el amor y ame la cruz 
Amén.
 
Himno de la Liturgia de las Horas

 

SANTORAL:  San Matías, apóstol

 
Se cree que san Matías había nacido en Belén y fue desde el comienzo uno de los setenta y dos discípulos. Lo poco que conocemos con seguridad de él está referido en los Hechos de los Apóstoles. Al comienzo de su libro, dice san Lucas que, después de la ascensión de Jesús a los cielos, volvieron los apóstoles y discípulos del monte de los olivos a Jerusalén y se reunieron en el cenáculo - como el Maestro les había dicho que hicieran - para esperar la venida del Espíritu Santo. Entre ellos estaban también la Virgen María y las otras piadosas mujeres que fueron fieles a él.
Allí perseveraban en la práctica de la oración, cuando en uno de esos días se levantó Pedro en medio de los hermanos y dijo convenir que se cumpliese la Escritura, en la cual el Espíritu Santo, por boca de David, había profetizado la acción de Judas, "que fue guía de los que prendieron a Jesús". Aludió a la traición del indigno apóstol y su fin desdichado y luego prosiguió: era necesario que de entre los que estaban juntos desde el principio, es decir, desde el bautismo de Juan hasta que el Mesías subió a los cielos, uno fuera hecho testigo de la resurrección.
Realizada la elección, surgieron dos nombres: José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y Matías. Los dos eran hombres llenos de virtudes y parecidos en méritos. ¿A cuál nombrar?
Decidieron por último que fuera el Señor quien eligiese. "Y orando dijeron: 'Tú, Señor que conoces los corazones de todos, muestra cuál escoges de estos dos...' Y lo echaron a suertes, y cayó la suerte sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles".
Matías es, por tanto, el único apóstol no elegido directamente por Jesús, lo mismo que Pablo; pero éste  no perteneció al número de los doce.
Parece que Matías predicó en Judea y también en Egipto y Etiopía. Al cabo de muchos años de actividad misional, selló sus palabras con su sangre, al ser bárbaramente apedreado, según unos; decapitado, según otros. Predicaba insistentemente la necesidad de seguir a Cristo en sus sufrimientos.  Una frase suya se ha conservado a través de Clemente de Alejandría: "Extenuad el cuerpo con la mortificación - exhortaba - para que el espíritu se someta al Crucificado".
La tradición refiere que la emperatriz santa Elena, madre de Constantino el Grande, hizo trasladar una parte de sus restos a Alemania, a la ciudad de Tréveris. Se hallan en un templo que lleva su nombre, levantado junto a la ribera del río Mosela, que por esta causa se convirtió en la edad media en centro de peregrinaciones.
La principal parte de sus reliquias se encuentra en Roma, en la iglesia de Santa María la Mayor.

Otras festividades que se celebran hoy: Santos: Isaac, Víctor, Corona (Estefanía), Félix, Cecilio, Poncio, Isidoro, Justa, Justina, Enedina, mártires; Bonifacio, Claudio, Pacomio el Joven, Pomponio, obispos; Miguel Garicoits, fundador; María
Dominica Mazzarello, fundadora de las Hijas de María Auxiliadora, Vicenta Gerosa, santa.


 

 
 

Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Wiechs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA.  También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.

Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica.
 
Unos Momentos con Jesús y María
 
Para recibir las lecturas diariamente, envíe un mensaje desde su correo a:
UnosMomentos-subscribe@egroups.com
 
Para cancelar su subscripción a los envíos diarios, mande un mensaje vacío de correo electrónico a:
UnosMomentos-unsubscribe@egroups.com
 
Para recibir las lecturas en forma semanal, envíe un mensaje desde su correo a:
UnosMomentossemanal-subscribe@egroups.com
 
Para cancelar su subscripción a los envíos semanales, mande un mensaje vacío de correo electrónico a:
UnosMomentosSemanal-unsubscribe@egroups.com
 
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a:
UnosMomentos@arnet.com.ar poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
 
Para cancelar su subscripción a este grupo, envíe un mensaje desde su correo a:
UnosMomentos@arnet.com.ar poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
 
 
 

__._,_.___
Actividad reciente:
Para cancelar su subscripción a este grupo, envíe un mensaje de correo electrónico a:
Unosmomentos-unsubscribe@egroups.com

.

__,_._,___

No hay comentarios:

EL COMBATE ESPIRITUAL


Photobucket Photobucket Photobucket

ANTOLOGÍA POETAS PERSAS

SONIDOS SUFÍES PERSIA


CÁNTICO ESPIRITUAL


Gabriel Amorth exorcista de Roma, decano de exorcistas.


ORACIÓN DE LIBERACIÓN, EXORCISMO Y SANIDAD



RENUNCIA Y LIBERACIÓN

Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket


ORACIÓN CON EL PODER DE LA SANGRE DE CRISTO


Con el Poder de la Sangre de Cristo

Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket

ORACIÓN DE PERDON

Oración de Perdón

Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket

LA CORAZA DE SAN PATRICIO

Photobucket Photobucket

ORACIÓN CONTRA LUCIFER

Photobucket Photobucket

EL SANTO ROSARIO

PARA MEJOR LEER IR FINAL BLOG


«Vendrán de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios»

EVANGELIO DEL DÍA: 27/10/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
Miércoles de la XXX Semana del Tiempo Ordinario
Carta de San Pablo a los Efesios 6,1-9. Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor porque esto es lo justo, ya que el primer mandamiento que contiene una promesa es este: Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y tengas una larga vida en la tierra. Padres, no irriten a sus hijos; al contrario, edúquenlos, corrigiéndolos y aconsejándolos, según el espíritu del Señor. Esclavos, obedezcan a sus patrones con temor y respeto, sin ninguna clase de doblez, como si sirvieran a Cristo; no con una obediencia fingida que trata de agradar a los hombres, sino como servidores de Cristo, cumpliendo de todo corazón la voluntad de Dios. Sirvan a sus dueños de buena gana, como si se tratara del Señor y no de los hombres, teniendo en cuenta que el Señor retribuirá a cada uno el bien que haya hecho, sea un esclavo o un hombre libre. Y ustedes, patrones, compórtense de la misma manera con sus servidores y dejen a un lado las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos, que lo es también de ustedes, está en el cielo, y no hace acepción de personas. Salmo 145(144),10-14. Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan; que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder. Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino : tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. El Señor es fiel en todas sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que caen y endereza a los que están encorvados. Evangelio según San Lucas 13,22-30. Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: "Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?". El respondió: "Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: 'Señor, ábrenos'. Y él les responderá: 'No sé de dónde son ustedes'. Entonces comenzarán a decir: 'Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas'. Pero él les dirá: 'No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!'. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos". 
Lc 13,22-30
Leer el comentario del Evangelio por  Misal romano Plegaria eucarística para la reconciliación, nº 2
«Vendrán de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios»
     Padre de bondad, tu Hijo ha dejado a tu Iglesia esta prenda de su amor. al celebrar, pues, el memorial de su muerte y resurrección, te ofrecemos lo mismo que tú nos entregaste: el sacrifcio de la reconciliación perfecta.      Acéptanos también a nosotros, Padre santo, juntamente con la ofrenda de tu Hijo; y en la participación de este banquete concédenos tu Espíritu, para que desaparezca todo obstáculo en el camino de la concordia y la Iglesia resplandezca en medio de los hombres como signo de unidad e instrumento de tu paz.      Que este Espíritu, vínculo de amor, nos guarde en comunión con el Papa Benedicto XVI, con nuestro obispo N., el colegio episcopal, y todo tu pueblo santo.      Recibe en tu reino a nuestros hermanos que se durmieron en el Señor y a todos los difuntos cuya fe sólo tú conociste.      Así como nos has reunido aquí en torno a la mesa de tu Hijo, unidos con María, la Virgen Madre de Dios, y con todos los santos, reúne también a los hombres de cualquier clase y condición, de toda raza y lengua, en el banquete de la unidad eterna, en un mundo nuevo donde brille la plenitud de tu paz, por Cristo, Señor nuestro. 

miércoles 27 Octubre 2010

Santos Vicente, Sabina y Cristeta


Santos Vicente, Sabina y Cristeta
Vicente, Sabina y Cristeta son hermanos. Han nacido y viven en Talavera (Toledo). Los tres disfrutan de su juventud —Cristeta, casi niña- y, como en tantos hogares después del fallecimiento de los padres, hace cabeza Vicente que es el mayor. Manda en el Imperio la tetrarquía hecha por Diocleciano con el fin de poner término a la decadencia que se viene arrastrando a lo largo del siglo III por las innumerables causas internas y por las rebeliones y amenazas cada vez más apremiantes en las fronteras. Diocleciano, augusto, reside en Nicomedia y ocupa la cumbre de la jerarquía; su césar Galerio reside en Sirmio y se ocupa de Oriente; Maximiano es el otro augusto que se establece en Milán, con su césar Constancio, en Tréveris, gobiernan Occidente. El presidente en España es Daciano hombre cruel, bárbaro y perverso, que odia sin límites el nombre cristiano y que va dejando un riego de mártires en Barcelona y en Zaragoza. Llega a Toledo y sus colaboradores buscan en Talavera seguidores de Cristo. Allí es conocido como tal Vicente, que se desvive por la ayuda al prójimo y es ejemplo de alegría, nobleza y rectitud. Llevado a la presencia del Presidente, se repite el esquema clásico, en parte verídico y en parte parenético de las actas de los mártires. Halagos por parte del poderoso juez pagano con promesas fáciles, y, por parte del cristiano, profesiones de fe en el Dios que es Trinidad, en Jesucristo-Señor y en la vida eterna prometida. Amenazas de la autoridad que se muestra dispuesta a hacer cumplir de modo implacable las leyes y exposición tan larga como firme de las disposiciones a perder todo antes de la renuncia a la fe nutriente de su vida que hace el cristiano. De ahí se pasa al martirio descrito con tonos en parte dramáticos y en parte triunfales, con el añadido de algún hecho sobrenatural con el que se manifiesta la complacencia divina ante la fidelidad libre del fiel. Bueno, pues el caso es que a Vicente lo condenan a muerte por su pertinacia en perseverar en la fe cristiana. Lo meten en la cárcel y, en espera de que se cumpla la sentencia, es visitado por sus dos hermanas que, entre llantos y confirmándole en su decisión de ser fiel a Jesucristo, le sugieren la posibilidad de una fuga con el fin de que, sin padres que les tutelen, siga él siendo su apoyo y valedor. La escapada se realiza, pero los soldados romanos los encuentran en la cercana Ávila donde son los tres martirizados, en el año 304. El amor a Dios no supone una dejación, olvido o deserción de los nobles compromisos humanos. Vicente, aceptando los planes divinos hasta el martirio, hizo cuanto legítimamente estuvo de su parte para sacar adelante su compromiso familiar.